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jueves, 15 de noviembre de 2012

Efecto Hawthorne


Entre 1924 y 1933  George Elton Mayo[1] (a partir de 1927) participó en un interesante estudio  en los Estados Unidos específicamente en la planta de Western Electric en Cicero (Illinois), en este experimento participaron varias personalidades importantes una de ellas Thomas Edison el cuál presidia el “…Comité sobre la Relación entre la Calidad y la Cantidad de Iluminación y la Eficiencia en las Industrias…” su interés claro esta era probar que existía una relación directa entre una mejor iluminación y el aumento de la productividad, sin ánimo de ver un interés personal por ser el inventor de la bombilla los resultados de esta investigación fueron de gran ayuda para otros grandes investigadores como el Dr. Deming el padre de la calidad.

Al realizar este estudio llamado el Efecto Hawthorne (el nombre se debe a que el estudio fue realizado en  la planta Hawthorne de Western Electric)  y mejorar la iluminación de los puestos de trabajo la eficiencia mejoró, lo curioso fue que parte de la investigación incluía varios niveles de iluminación, incluso bajar los niveles de iluminación con lo cual según la teoría inicialmente planteada debería incidir negativamente en los resultados, es decir, bajar la productividad, pero para sorpresa de ellos aún bajando los niveles de iluminación seguía aumentándose los niveles de productividad, ¿Por qué?, en la actualidad sabemos que el ambiente donde laboramos es tan importante como la labor que llevamos a cabo, y los Líderes tienen el deber de brindar un ambiente sumamente cómodo para que los empleados trabajen a gusto.

El resultado del estudio  “efecto Hawthorne” determinó que el mejoramiento de las condiciones laborales en este caso la iluminación aumenta la productividad no por el hecho de la mejora en sí, era más bien el hecho de tomar en cuenta a las personas, de saber las necesidades y buscarle soluciones a sus “problemas”, en pocas palabras la simple decisión de realizar un estudio para hacerte sentir mejor como persona y brindarte la comodidad que mereces los hace sentirse valorados y una persona cuando se siente valorada agrega valor a su trabajo.
Durante un tiempo y por casualidad, en una empresa en la cual trabaje hace unos años, comenzaron a asignarme el personal que consideraban “difícil”, empleados jóvenes con problemas según ellos de actitud, irresponsables, sin compromiso, flojos, entre otros calificativos usados, al preguntar por qué no tomaban sencillamente la decisión de retirarlos de la empresa, la respuesta era, falta de personal, en el área donde trabajábamos estaba pasando por una crisis para encontrar personal que deseara trabajar, lo cual era realmente un problema, yo no le di mayor importancia y trabajaba con todos mis empleados igual, tanto los empleados “normales” como los “difíciles” eran iguales para mí, en poco tiempo el rendimiento y la productividad de mis empleados “difíciles” aumentó considerablemente, al punto que algunos directivos no creían los resultados que para mi eran normales, muchos me preguntaban que hacía yo para que ellos me dieran sólo a mi esos resultados y en esa época no tenía respuesta a esa pregunta, pero años más tarde entendí el por qué.  

De la conversación resulto que a estas personas “difíciles” no les agradaba el trato que recibían por parte de la “cultura” de la organización, la cual era demasiado jerárquica, cada nivel gozaba de algunos beneficios pero demasiadas restricciones, conversando años después con un par de estos empleados, al preguntarle que les hacia trabajar mejor conmigo, su respuesta fue interesante, me respondieron, a ti te importábamos, nos preparabas para ser mejores profesionales, personas integrales no para sencillamente hacer tareas a la manera esperada, nos hacías pensar, luego añadió sabes algo que me molestaba mucho en la oficina, era llegar a trabajar y no tener un sitio donde sentarme para trabajar los asistentes no teníamos puesto fijo, tenias que llegar muy temprano para conseguir un puesto relativamente cómodo,  si no encontrabas donde trabajar y hablabas con tu supervisor no te prestaba atención o sólo te decía resuelve y busca donde sentarte, tú en cambio, te levantabas de tú oficina y nos ubicabas un sitio para trabajar, cuando la oficina estaba full compartías tú propio puesto aunque tú mismo quedaras incómodo, teníamos tu autorización para usar tu oficina cuando no estabas para que trabajáramos cómodos.

Esas palabras en ese justo momento tenían mucho sentido para mí, y agregó, ahora hoy en día con mis empleados soy igual, estoy pendiente de ellos y trato de darles la mayor comodidad que puedo para que trabajen mejor.

Muchas veces cómo líderes nos damos cuenta que nuestros empleados no están rindiendo como deberían o como en otras temporadas rendían, muchos líderes no enfrentan este tema directamente con sus empleados por el temor de que el problema sea monetario, si tocas ese punto y no tienen el poder en la organización para mejorar los salarios es lógico pensar que los empleados luego de esto rindan menos por la desilusión de que todo seguirá igual, pero lo cierto es que en el 100% de los casos si le preguntas a un empleado que puedes hacer por él para que trabaje mejor seguramente se quejará de su sueldo, eso es normal, pero otros tantos estudios demuestran que los buenos profesionales aún y cuando desean ganar bien, el dinero no está de primero en su lista de necesidades es por esta razón que una de las principales preocupaciones que debe tener un Líder es cómo estoy tratando a mi personal, si están cómodos, si necesitan algo para estar mejor, cuando ese interés es genuino sus colaboradores darán lo mejor de sí para que usted como líder logre los resultados porque saben que cuando usted pueda mejorarlos lo hará sin vacilar y cuando haga movimientos que mejoren aún más sus condiciones reafirmará el mensaje, haga la prueba, examine el ambiente que le está brindando a sus colaboradores y tome la iniciativa de mejorar por lo menos dos cosas pequeñas, que sean fáciles, como por ejemplo, mejorar la iluminación de sus puestos de trabajo (que realmente no es muy costoso) y vera en el corto plazo la retribución de su equipo.

Hasta la próxima,

Jimmy Canelones
@jimmycanelones
@LíderActivo

martes, 16 de agosto de 2011

Supera tu Éxtito



Puedo suponer que en alguna oportunidad habrá escuchado la frase, “Supera tu fracaso”, particularmente la he escuchado muchas veces incluso la he leído de algunos autores famosos, pero, ¿Cuántas veces ha escuchado, Supera tú éxito?

Conozco a muchas personas que creen que el Éxito es un destino al cual llegamos a sentarnos a ver el ocaso de nuestros días disfrutando de la dulce cosecha producto de nuestro trabajo pasado, pero el éxito se parece mucho más a un camino o un viaje que no debería tener final, claro en ese camino encontraremos destinos interesantes donde pararnos por un momento a disfrutar de lo ya recorrido, pero debemos seguir transitándolo hasta el final de nuestros días, ejemplos como este hay muchos, personas y Líderes que superaron su éxito una y otra vez hasta el día de su muerte, yo particularmente hago mi esfuerzo diario para no conformarme con lo que sé el día de hoy, mis triunfos alcanzados al día de hoy son la base fundamental para los éxitos que estoy sembrando y que cosecharé mañana, piense en esta frase, “Si lo que hiciste ayer aún hoy te parece grande, no has hecho mucho el día de hoy”.

Cuando terminaste la escuela primaria, ¿No te sentiste Grande? Cuando comenzaste la secundaria, ¿Ese éxito en primaria no te pareció poco para ti?, ¿No deseabas continuar hasta lograr graduarte en secundaria?, si llegaste hasta la Universidad, ¿No te volvió a ocurrir esto nuevamente?, y mientras más avances, naturalmente desearas continuar el camino, ese camino interminable de conocimiento que nos acompaña en el viaje llamado éxito.

Escuche una vez a Camilo Cruz diciendo, el enemigo de lo extraordinario es lo bueno, y esto es cierto, vemos a tantas personas rodeadas de cosas malas que al nosotros tener algo bueno pensamos que está bien y que no podemos seguir a otro nivel, la excelencia se encuentra en la milla extra, en la distancia que está más allá del lote, le hago una pregunta un poco personal, ¿Usted considera por cómo está la economía y el mercado laboral actualmente, existe demasiada competencia en su profesión?, Si tú respuesta es Sí posiblemente consideras que te encuentras en el lote común de personas, porque si te esfuerzas al máximo y te encuentras en la milla extra te darás cuenta como dice Zig Ziglar que allí no hay tráfico, en ese cómodo espacio no hay tanta competencia.

Te lo explico de otra manera, según lo veo yo el mundo entero se divide para casi todas las actividades tanto personales como profesionales e incluso la economía presenta una distribución parecida a esta, 10-80-10.

10% de las personas están por debajo del nivel medio, esto es, en lo profesional son mediocres, hacen lo mínimo para no ser despedidos de sus empleos, en lo personal son personas que no poseen capacidad para relacionarse con otros y en lo financiero están siempre sobreviviendo nunca les alcanza el dinero, generalmente están llenos de deudas.

80% de las personas están en el promedio, son profesionales buenos, se esfuerzan por temporadas, disfrutan los logros casi de manera exagerada, la mayoría de este grupo llegan a un punto en el cual sienten que no puede ir más allá, en lo personal tienen algunas buenas relaciones y otras excelentes, financieramente tienen periodos buenos y otros malos, generalmente van con la economía global, si la economía va bien ellos están bien, pero si la economía empeora seguramente lo sentirán y tendrán problemas.

El último 10% son personas que están en la milla extra, viven sus vidas por encima del promedio, son profesionales integrales, aprenden diariamente sobre su área de conocimiento actualizándose constantemente, desarrollan nuevas habilidades en áreas relacionadas e incluso en campos totalmente nuevos, sienten la necesidad de mejorar todo, no limitan su trabajo a lo que dice su descripción de cargo, en lo personal no solo tienen buenas relaciones interpersonales, son personas que inspiran a otros a subir su potencial, en lo económico son personas sensatas y desarrollan un alto nivel de inteligencia financiera, puede que no lleguen a ser millonarios pero tienen sus finanzas en orden y controlan bien su dinero, cada día están mejor, más cómodos y ven las oportunidades antes que sean obvias.

Ahora piense por un momento y dígase a usted mismo en cuál de los tres grupo vive el día de hoy y en cual le gustaría estar el día de mañana.

Hasta la próxima

Jimmy Canelones

@jimmycanelones

@LiderActivo

viernes, 15 de abril de 2011

No estoy taaaannn mal…




¡Yo no estoy tan mal, hay otras personas en peores condiciones!

¡No me gusta mi trabajo, pero debo darle gracias a Dios que por lo menos tengo algo!

¿Cuántas veces, ha usted escuchado o dicho alguna de estas dos frases?, seguramente más de una vez la ha escuchado o dicho, ahora le pregunto, ¿Qué utilidad ve usted en esta dos frases?, ¿Qué podemos aprender de ellas?

Si yo en este momento te pregunto, ¿Qué es lo opuesto al éxito? ¿Cuál es su Respuesta?

-Déjeme adivinar, usted seguramente respondió ¡Fracaso!, así es, estamos condicionados a pensar que lo opuesto del éxito es el fracaso, es precisamente esa repuesta condicionada para la mayoría que justifica el pensar o decir con regularidad frases de ese tipo, como si no hubiera otras opciones o frases mejores para nosotros.

Ahora bien, yo personalmente estoy totalmente de acuerdo con el Doctor Camilo Cruz cuando dice que lo opuesto del éxito no es el Fracaso como muchos piensan, lo opuesto del éxito es la mediocridad, y la razón es muy sencilla, del fracaso aprendemos y aprendemos muchísimo, pero de la mediocridad no aprendemos nada.

Piense en esto por un momento, una característica básica de una persona que ha alcanzado el éxito es el desarrollo de la capacidad para reponerse a los fracasos, aprender de ellos y mejorar, ahora piense que podemos aprender de la mediocridad, absolutamente nada.

En una ocasión un periodista en tono de burla al dirigirse a Thomas Edison a quién estaban elogiando dijo delante de todo el mundo, usted fracaso 2.000 veces antes de lograr hacer la bombilla, esos no son demasiados fracasos como para luego estar celebrando, a lo que Edison respondió, "no fracasé, descubrí 2.000 modos de cómo no se hace una bombilla, pero sólo debía encontrar un modo de que funcionara, y lo encontré”, ahora imaginen a un Edison mediocre, que solo hizo dos intentos y hubiera dicho, bueno pensándolo bien una vela hace el trabajo para que perder mi tiempo. Esa es la diferencia entre una persona exitosa y una persona mediocre.

Los Lideres verdaderos fracasan mucho, y de cada fracaso aprenden, la mayoría de los líderes adicionalmente aprenden de los fracasos de otras personas, piensan, mi vida es corta y las experiencias personales serán pocas, así que si deseo aprender más y seguir mejorando debo aprender también de los errores de las demás personas, seguramente usted ha escuchado también un refrán muy conocido en mi país (Venezuela), “Nadie aprende en pellejo ajeno”, o personas que dicen, a mi me gusta darme mis propios golpes para aprender de ellos, particularmente hablando y no se ustedes, pero yo prefiero que se golpee otro, si usted está esperando para cruzar un puente y ve como en ese puente se han caído las 5 personas que lo intentaron primero, por lo menos no se detendría un segundo a pensar si debe usar o no el puente, la experiencia de esas 5 personas debe por lo menos servirle para pensar en una estrategia distinta a la usada por los demás, o hará lo mismo que hizo el resto para no ir en contra de su lema, “yo prefiero darme mis propios golpes”.

Cuando se trata de liderar personas debemos tener en cuenta que lo que aprendamos de alguna manera lo aprenden las personas que dependen de nosotros, del mismo modo, mi actitud ante el fracaso también impacta la actitud que los demás tendrán frente al fracaso y eso a su vez impactará en el desempeño del equipo, le doy un ejemplo, si usted está en su oficina y de pronto se da cuenta que cometió un error en una propuesta, ese error le costara dinero a la empresa, de pronto usted se molesta consigo mismo, es muy duro con usted, se recrimina por no hacer bien su trabajo y todo eso lo hace frente a todo el mundo, ¿Qué tan cómodo se sentirán ellos el día que se equivoquen y tengan que decirle a usted que se equivocaron?. Seguramente pensarán, si es así con el mismo que quedará para mí.

Es muy importante cambiar la percepción que tenemos ante los fracasos, debemos encararlos con entusiasmo y aprovechando la oportunidad de aprendizaje que estamos teniendo en ese momento, no quiero tampoco que crean que quiero que fracasen intencionalmente para aprender, solo digo que en el momento que enfrenten el fracaso siempre vean el lado positivo que tiene, como dice John C. Maxwell en su libro, El lado positivo del Fracaso, “Cuando te caigas, aprovecha el momento y recoge algo del piso”, esa actitud le permitirá ser más flexible, aprovechar los reveses que se encontrará en el camino y caminar con tranquilidad por el camino del éxito.

Hasta la próxima

Jimmy Canelones.

@LiderActivo

@jimmycanelones