Hace unos meses me consultaron en relación a dar apoyo a los empleados para estimular la creatividad, participación e integración de los equipos de trabajo, me decía esta persona que era imposible motivar a los empleados a tener iniciativas porque generalmente pasan dos cosas, o se hacen más apáticos o se ponen demasiado creativos y puede poner en riesgo las tareas que tienen asignadas, me pareció interesante entender por qué tenía esa percepción.
Asistí a una reunión de trabajo de su equipo para ver la integración y cómo era la comunicación entre ellos, llegado el momento de las nuevas ideas todos los empleados tenían propuestas lo cual me pareció extraordinario, algunos incluso tenían listas de puntos para mejorar no solo su departamento sino a la Organización entera, el problema lo note cuando escuché la respuesta de la persona que me había consultado, él sencillamente escuchaba la idea, felicitaba a la persona que daba el aporte y les decía que la tomarían en cuenta.
Al terminar la reunión me quede conversando con él en relación a lo yo había observado, lo primero que hice fue preguntarle, ¿Cuán grande es tu influencia en la Organización?, me contestó, Soy Gerente, luego le pregunte, ¿Cuántos gerentes son?, me contesto somos 6 Gerentes. Repetí la pregunta, ¿Y qué tan influyente eres en la Organización?, me dijo, me imagino que no te refieres a mi cargo porque ya te dije que era Gerente, ¡Exacto!, respondí, una cosa es la posición de jerarquía y otra la influencia que tengas en la Organización, pensó un momento y me dijo, realmente no se qué influencia tengo en la Organización.
Seguimos conversando y mi conclusión fue la siguiente, aún y cuando la intención es muy positiva el hacer que el equipo se involucre y aporte ideas para mejorar de manera continua pero las ideas recibidas deben ser trabajadas, no todas las ideas por muy buenas que suenen al inicio terminarán por concretarse, por otro lado él como Gerente de su grupo debe hacerles entender cuál es el nivel de influencia que tiene sobre la Organización de tal manera que aquellas ideas que sean de un nivel de decisión más allá de la que él tiene debe ser sometida a consideración de las personas con autoridad para decidir, por ejemplo una de las propuestas con la que todos estaban de acuerdo era modificar el horario de trabajo para salir los días viernes una hora antes, esta decisión no la puede tomar un Gerente de manera aislada, por lo cual decir “gracias, tú idea suena bien y la tomaremos en cuenta” no es lo correcto, está muy claro que esta propuesta no llegara a feliz término porque no tiene la suficiente influencia para decidir, la consecuencia de esto fue que algunos empleados el siguiente viernes se fueron de la oficina antes de la hora, cuando el departamento de recursos humanos les preguntó, ¿Por qué se habían retirado antes? Su respuesta fue, “Eso fue lo que convenimos en la última reunión” luego del llamado de atención era lógico pensar que los empleados quedaron resentidos y en las próximas reuniones estarían apáticos, y la verdadera responsabilidad de esta clase de incidentes la tiene el Líder que no supo canalizar la petición de sus colaboradores.
Ahora bien, la manera de intercambiar ideas para mejorar a la Organización no siempre es una tarea fácil, una idea por muy buena que sea debe pasar por ciertos procesos incluso pruebas para tener una mejor perspectiva y llevarla a cabo con mayor seguridad. Por ejemplo, si la idea del cambio de horario se trabaja a fondo es posible que el resultado sea otro, el Líder al escuchar la petición lo primero que debe hacer es informarle a las personas que están haciendo la propuesta que ese decisión no la puede tomar él porque escapa del campo en el cual él puede decidir, pero que podemos modelar una propuesta más sólida para alcanzar el objetivo deseado, en esta oportunidad le sugerí a esta persona que se reuniera con su personal nuevamente y que en primer lugar les pidiera disculpas por el llamado de atención que ellos recibieron, también debería hablar con el departamento de recursos humanos y asumir la responsabilidad (aunque claramente no lo es pero esta acción le ayudara a recuperar la confianza de su equipo), luego debería discutir con su personal como puede convertir la propuesta en realidad y luego de casi tres horas llegaron a una propuesta interesante la cual fue llevada a la Junta Directiva y aprobada en cuestión de un mes. El acuerdo incluía que los días Jueves y Viernes los empleados trabajarían 15 minutos más en su hora de almuerzo para compensar parte del tiempo que estaban solicitando, por lo cual ellos recuperarían media hora y la empresa solo debía otorgar media hora para poder salir los viernes una hora más temprano, el simple hecho de dar algo a cambio a la empresa fue decisivo para que la Junta aprobara la solicitud.

Hasta la próxima
Jimmy Canelones
@jimmycanelones
@LiderActivo